Ahora es el momento

Después de tanto tiempo de confinamiento, nuestras pymes y autónomos son los colectivos más perjudicados económicamente. Un pequeño negocio, a parte de los numerosos impuestos, debe afrontar mensualmente el alquiler del local o el pago de la hipoteca en caso de ser de su propiedad.

Y ¿cuánto tiempo va a durar esto? ¿qué pasará a la vuelta?

Dependiendo del sector, aún puede tardar uno o dos meses en abrir al público parte de los negocios de venta al público. Habrá sectores como el de la hostelería que tarden más. Además lo peor vendrá cuando se tenga que abrir las puertas y comprobar cuánta gente entra a comprar. En fin, un panorama desolador.

¿Algún salvavidas?

Tenemos a nuestro alcance una herramienta con un gran potencial de venta: el comercio electrónico. Podemos aprovechar estos días en diseñar con calma nuestro paso al eCommerce, como un apoyo a nuestro negocio tradicional y, quén sabe, si todo va bien puede ser nuestra nueva forma de ganarnos la vida a medio plazo.

Hay que ser optimista y pensar que somos perfectamente capaces de triunfar online como lo hemos hecho físicamente. Tenemos nuestro proveedores de confianza, sabemos de cómo ajustar los márgenes, de cómo atender al cliente de la mejor forma… de gestionar nuestra empresa.

El primer paso para este cambio digital, es tener nuestra tienda y empezar a vender. Después vendrá colocar productos en portales como Amazon o GoogleShop para lo cual sólo tendremos que disponer de unas buenas imágenes de nuestros productos y unos precios atractivos. Así con un poco de aquí y de allí veremos que aumentan los ingresos y podremos aguantar las futuras pérdidas que nos dé nuestro local.

¿Se requiere de muchos recursos para empezar?

Una tienda online básica, para empezar. puede salir muy económica. Estamos hablando de que por unos 500 euros tendrás tu negocio totalmente operativo en la red, además de un posicionamiento básico en Google. A partir de ahí, añadimos promociones, Seo, redes sociales… hasta donde nosotros mismos nos marquemos la meta.

¿Empezamos?